sábado, 11 de febrero de 2017

Testamento a mis hijos




Cuando yo me muera, no dejen que nadie me toque el cerebro, ningún bisturí de un "practicante internista" podrá practicar conmigo ya muerto; por eso les pido mis queridos hijos que no me abandonen en ningún momento, no va a pasar nada, yo les aseguro; no lloren, no tiemblen.

Yo estaré a su lado metido en la sangre que corre en sus venas, metido en la llama de su pensamiento y en cada latido de sus corazones, estaré viviendo a cada momento.

Cuando yo me muera, no dejen que nadie me toque el cerebro
porque ahí nacieron ideas primorosas, nacieron ideales, nacieron
ensueños, nacieron las cosas más lindas y hermosas, nacieron señales que
envié a todo el cuerpo, lo mismo a los labios que abrieron mi boca, que a mis manos tersas que firmes y audaces tomaron el teclado para darle forma a los programas que emanaban de mi mente loca, pulsaron las teclas que innovaron, mejoraron y dieron auxilio a mis usuarios que confiaban en mi.

Cuando yo me muera mis hijos del alma, mis criaturas buenas,
cuiden a su madre que la quise tanto; no pierdan el tiempo queriendo encontrarle disculpa a mis yerros, amé algunas veces, las mismas me amaron, no tengo más hijos que ustedes; mis hijos que un día de su madre y de nuestro amor brotaron.

Cuando yo me muera mis hijos de alma, mis criaturas buenas,
sigan su camino… nada los detenga, que no los asuste ni el poder del hombre, ni el miedo al fracaso; no les dejo nada que pueda aliviarles el hambre un momento, ¿porqué de qué sirve que yo les dejara dinero a raudales, si no les dejo reforzada el alma y encendido el faro del entendimiento?
Yo les aseguro que todo ese oro que yo les dejara, se iría de sus manos en muy poco tiempo; …

Nunca se olviden de esto, el dinero se hizo redondo para que se vaya y regrese.
Yo les dejo hijitos , en sus corazones , sentimientos buenos de
amor y ternura, les dejo el coraje que impulsó mi vida.

Nunca se dejen de nada y de nadie. 

No hagan lo que no quieran que les hagan, pero no dejen que les hagan, lo que ustedes nunca harían.

Sean como plantas cubiertas de espinas, que nunca se olviden
del valor del alma, que crezcan tan fuertes cual recias encinas.

Huyan de la vanagloria de la vida, no se fíen de los aduladores ni de los ostentosos mucho menos de los presumidos que dicen tener y tener en poco tiempo, solo óiganlos y acuérdense mucho de esto, los caballos que van cargados con mercadería avanzan con pasos más lentos.

No se sienten en la silla de los burlones ni de los escarnecedores, pues ellos son los más miserables de todas las criaturas.

No fumen pues quemaran su dinero, no pidan prestado, pues darán a conocer su necesidad, por eso, si necesidades tienen, quéjense ante ustedes mismos y ante nadie más.

Es mi culpa si nacieron pobres, pero será la suya si mueren así.

Solo los pobres de espíritu refugian sus penas en el alcohol o las drogas.

No se apoyen de ningún grande o famoso, pues me tocó ver muchas estrellas del cielo caer, y quebrarse algunos bastones en los que la gente confiaba para poderse sostener, si en alguien desean apoyarse háganlo siempre en Dios.

Sean sabios toda su vida, y no significa que sepan mucho, significa que se percataron de su ignorancia y se impusieron a ella sin vanidad ni vanagloria.

También les dejo, mis dichos y frases más tristes, mis dibujos aquellos de grises ropajes que fueron hechos en noches obscuras, envueltos en penas,  llenos de coraje; testigos callados de ilusiones rotas, mis canciones más tristes que le canté a mi almohada y bañé con llanto, mis dichos que fueron como hijos proscritos mis versos como este,  y mis consejos que tanto les dije.

En ellos les trazo una ruta, les marco un sendero, ustedes son libres de elegir su vida, yo sólo les pido que piensen las cosas, que no los sorprenda el primer impulso, que sean muy sinceros con ustedes mismos, que nunca se humillen por vil conveniencia, que siempre recuerden que ser uno mismo, estando y haciendo lo que uno quiere, eso es lo que vale, eso es lo que cuenta, porque hay quien teniendo vida verdadera, destroza en mentiras su vida sincera.

Si te dices ser amigo de alguien, siempre debes serlo, los amigos se dan por convicción no por condición.

Nunca dejen caer su palabra de honor, que es lo único que se llevarán a la tumba, si empeñas tu palabra, cúmplela, pues preferible es vivir con la frente en alto que sin honor.

Por eso mis hijitos , mis ángeles buenos, les dejo el secreto de la paz del alma: Cuando el amor de una dama llegue a sus corazones, ábranle las puertas, no pierdan la calma; esperen serenos a que el amor pase
recíbanlo amables como a cualquier gente, conserven serena la cara y la mente; el amor se pone diversos disfraces, a veces se cubre con túnicas bellas y regios plumajes la más de las veces se viste con frases que son muy hermosas, más ustedes hijos indaguen que ocultan tan bellos ropajes
y no se confundan al ver tantas cosas; el amor es uno, sincero y humano
con fallas y aciertos, con mil disparates, pero es verdadero, cuando con ustedes él va a todas partes, cuando este amor llegue …

También es bueno que sepan, que no todo lo que brilla es oro, busquen a alguien quien los quiera, no a alguien a quien querer y tendrán la mitad de su matrimonio resuelto, las únicas tres personas en un matrimonio son, Tu esposa, Dios y Tu, no cabe nadie más, si meten a alguien sustituyen a Dios y sin él nunca llegarán a ningún lado.

No toleren la traición o la violencia, si una mujer los traiciona o les pega, déjenla, a ustedes les dolerá un momento pero a ellas les dolerá toda su vida.

Nunca le peguen a su mujer, ni maltraten a sus niños, pues aquel que violenta a un indefenso es todo un miserable.

Ustedes decidirán quién los acompañara a su lado durante su vida, usen corazón, cabeza y pasión, entreguen su vida para que el amor no tenga pretextos de buscar salida.

Siempre busquen al amigo que te ofrece la mano cuando los demás se fueron, el que te extiende los brazos para abrazarte, el que te da su hombro para llorar y el que te reprende cuando la caguen y nunca lo cambies por un rostro bonito o por quedar bien con alguien más, amigos se cuentan con los dedos de una mano y les sobraran dedos.

Por último mis queridos hijos, nunca se aparten de Dios porque al igual que su corazón, de él emana la vida, la sabiduría, el amor y todo nuestro ser.

No lo culpen por mi ausencia, pues tuve que ir a darle cuentas de lo que en vida hice por todos ustedes.

Quiéranse, cuídense y ámense entre ustedes, porque solo ustedes se querrán tanto como yo lo hice, solos llegaran más rápido, pero juntos llegaran más lejos.

Si un día me extrañaran, solo cierren sus ojitos y acuérdense de mí, y escucharan mi voz como cimbra en su corazón,  si un día me quieren besar, los besos que den a mis nietos allá los recibiré y si un besito quieren de mí, pídanselo a su madre de tantos que yo le di.

Esto es todo hijitos cuanto yo les dejo, éste es mi legado.
Cuando ya la ausencia me mantenga lejos y no esté  más a su lado, no me lloren, canten las canciones y alabanzas  que tanto canté y ciérrenme los ojos, pongan una moneda en mi bolsillo, cuiden  de su madre y haganme una oración.


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